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La autorrregulación en autismo

Publicado 07/06/2021

Autismo Almería

En el Centro Alcanza (logopedia, neuropsicología, terapia infantil, atención temprana, nutrición y psicología infantil en Almería), estamos especializados en todas las dificultades que pueden surgir en la infancia, incluidos los trastornos del espectro del autismo o TEA. Un aspecto muy importante a trabajar en los niños y niñas con autismo es aprender a calmarse, o dicho de otra forma fomentar su autorregulación, así que hoy nuestra compañera María José, psicóloga infantil de Almería, especialista en Atención Temprana y autismo, nos presenta este interesante artículo sobre la autorregulación en el autismo.

 

La autorregulación es uno de los ejes fundamentales en desarrollo del bienestar de los niños y niñas con Trastorno del Espectro del Autismo TEA, ya que es la capacidad de gestionar las respuestas emocionales y cognitivas ante las experiencias vitales en el medio, un aspecto principal en psicología infantil. En algunos casos para que se produzca esta habilidad es necesario acompañar y prestar la ayuda necesaria. Por lo tanto, es relevante enseñar o presentar estrategias adecuadas al contexto.

 

Dicha capacidad se va desarrollando a lo largo de la infancia y adolescencia típica a medida que los niños crecen y maduran, comprendiendo lo que sienten ante situaciones o emociones. En niños y niñas de edades tempranas en algunas ocasiones se muestran conductas inadecuadas como la forma de expresar la frustración ante diversas situaciones, ya que no pueden comunicarlo de manera adecuada o no se comprende lo vivido (Maseda, 2013). Por lo que estas conductas podrían ser comparadas con la metáfora del iceberg en las que solo se ve lo que “sobresale”, pero debemos poner el foco en lo que no se ve.

 

Figura 1. El sonido de la hierba al crecer. 

 

En el autismo encontramos particularidades que influyen en la propia regulación como pueden ser las habilidades comunicativas, sociales, sensoriales, etc.  Del mismo modo, si abordamos el ambiente encontramos situaciones impredecibles, por lo que el contexto debe ser favorable y abordar mediante la prevención de lo posible, este tipo de situaciones.

 

Se presentan tres tipos de regulación:

  • Sensorial: responder adecuadamente a los estímulos sensoriales del ambiente.
  • Regulación emocional: abordar y gestionar sus emociones
  • Regulación cognitiva: procesos cognitivos para la resolución de conflictos y habilidades relacionadas con la atención, anticipación y planificación.

 

Las situaciones que pueden desencadenar una desregulación pueden ser los siguientes:

  • Dificultades para comprender e interactuar en las relaciones interpersonales.
  • Tolerancia en los cambios no anticipados o ajustados a las situaciones individuales.
  • No poder comunicar los deseos, las demandas o toma de decisiones.
  • Malestar fisiológico.
  • Sobrecarga estimular en el contexto que se desenvuelven los niños.
  • Nivel de exigencia demandado por el ambiente.

 

Los ejemplos presentados pueden ser algunos de los ejemplos desencadenantes, pero no debemos fijarnos en los estándares comunes, sino tal y como se trabaja en psicología infantil centrarnos en la experiencia individual y la idiosincrasia de cada niño o niña.

Ante dicha situación el profesional de la psicología que acompaña la terapia del niño proporcionara unos consejos sobre que realizar

 

¿Qué debemos hacer?

 

Tener una actitud proactiva, lo que significa acércanos a conocer que es lo que está sucediendo sin juzgar a la persona que está atravesando por esta situación, tener una perspectiva respetuosa y prestar las herramientas necesarias. Porque “La mejor intervención en autismo es la que, partiendo de la comprensión y del respeto, haga a tu hijo avanzar sintiéndose orgulloso de sí mismo, querido, valorado, autónomo y regulado”. Anabel Cornago.

 

El primer paso debería de ser abordar el entorno físico y social, asegurando un contexto seguro para la persona con autismo, en el que se preste la anticipación necesaria, evitando la sobrecarga estimular con diversos recursos. Se debe aportar un Sistema de Comunicación Alternativo o Aumentativo (SAAC), si se presentan dificultades en la comunicación. Del mismo modo, se debe prestar actividades de transición entre diferentes tareas del día a día.

 

Después de actuar en dichos aspectos se abordará la propia regulación emocional para poder pasar a la propia autorregulación. En estas situaciones es recomendable proporcionar lugares (refugios) de sensación de control en los cuales se realizan actividades de poca carga emocional, proporcionando objetos de regulación, etc.  Es de vital importancia que estos espacios estén presentes en día a día, no solo en el momento de malestar, ya que se pueden asociar al malestar y a un castigo.

 

 En nuestro Centro estamos especializadas en terapias infantiles en niños y adolescentes con autismo en Almería y apostamos por la formación continuada y especializada. En el curso de Anabel Cornago “Estrategias de regulación en el autismo” encontramos diversas actividades concretas para fomentar la autorregulación. Al igual que información, charlas y entrevistas en la que se aborda información para comprender dicho proceso tan importante.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Elsonidodelahierbaelcrecer.blogspot.com. 2021. La autorregulación en el autismo

Esquipo Deletrea. Atemytea.com. 2021.

Maseda, M. (2013). El autismo y las emociones. La Teoría de la Mente en los niños/as autistas. Su afectación dentro del ámbito emocional. Projecte Final del Postgrau en Educació Emocional i Benestar. Barcelona: Universitat de Barcelona. Dipòsit Digital

 

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