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“Ya hablará….” esa terrible frase...

Publicado 27/09/2017

Ya hablará….” “No te preocupes, tú también eras así de pequeño…” “Es normal que pronuncie mal, es chico” Estas frases que normalmente se realiza para tranquilizar a los padres, lo que hace es retrasar muchas veces el desarrollo de los niños, y convertir simples retrasos que podrían remitirse con algunas sesiones de logopedia y pautas para la familia, en problemas más graves y en desfases en el desarrollo del niño.

Desde el nacimLenguaje y logopediaLenguaje y logopediaiento, el bebé realiza acciones que lo prepara para el habla, comienza su comunicación cuando responde al adulto con los gestos que él realiza, realiza los primeros sonidos en los primeros meses, los famosos “ajos”. Con los seis meses cambia su mundo, comienzan a sentarse y empiezan los juegos de imitación, punto clave para la adquisición del lenguaje, aparecerá poco después los primeros mamamama y papapapa, pero aún no tendrá un sentido referencial. Sobre los doce meses ya produce las primeras palabras con sentido, ese precioso “mamá” y “papá” que tanto nos gusta. Pero su comprensión es mucho mejor que su expresión. Su comunicación no verbal también se amplía: señala, nos lleva a los sitios de la mano, y una parte prioritaria de la comunicación… “nos enseña lo que le gusta”. Esta función declarativa del lenguaje, realizado únicamente por el gusto en compartir, es primordial, y siembra la base de las posteriores habilidades sociales. En este primer año el avance del lenguaje va a sucederse a pasos agigantados, cada semana aprenderá palabras nuevas e irá mejorando su pronunciación cada vez más; responde al “no”; saluda y se despide; señala partes de su cuerpo (que monería cuando los vemos señalando sus ojos, boca o nariz…)

Y este ritmo ya no pará, cada vez va adquiriendo más palabras, los primeros verbos, las primeras frases, hasta que tenemos un pequeño gran parlanchín. Por eso os decimos que si un niño no posee vocabulario con 2 años, es positivo consultar con un logopeda especializado en infancia.

 

Otro tema es el ámbito de la pronunciación, la adquisición de los fonemas tiene una determinada edad, y antes de eso van a parecer las llamadas “dislalias evolutivas” cambios de un fonema por otro, que se dan por la edad del pequeño y que van poco a poco mejorando, y desaparecen por si solas, esto no es problemático y la mayoría de los niños pasan por ello. Pero cuando el problema en la pronunciación es generalizado, cuando lo realiza en muchos fonemas, o se extiende en el tiempo; por favor, no lo veamos como algo gracioso, consultad con un profesional que os guíe y os diga si vuestro pequeño necesita reforzar este área.

 

Como os decíamos al principio del artículo, estos pequeños problemas pueden ser solucionados con unas sesiones de logopedia y con las pautas de dicho profesional. El “ya hablará” y el dejar pasar el tiempo solo jugará en nuestra contra. Recordad buscar un profesional especializado y cualificado, y en el caso de la infancia que sepa trabajar con niños, llevarlos desde el juego a obtener su máximo potencial.

En el centro ALCANZA, centro de atención temprana y desarrollo infantil, tenemos la suerte de contar con una logopeda especializada en infancia, que evaluará cada caso, marcando los objetivos de actuación más adecuados y encaminando a la familia para obtener el mejor resultado en el menor tiempo posible.

Largos tratamientos de logopedia que se inician de forma tardía se podrían prevenir con una actuación a tiempo, y es como siempre os decimos… “actuar a tiempo es importante”