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Natación Infantil

Publicado 14/07/2017

Desde el área de pediatría del centro de Atención Temprana y Psicología Infantil ALCANZA os damos unos consejos muy importantes sobre la natación infantil ¡seguro que los disfrutáis mucho este verano!

¿CUANDO DEBEN APRENDER A NADAR LOS NIÑOS?

Imposible definir una edad específica. Si el niño lo quiere y está dispuesto aprenderá a nadar.

Si los padres no tienen miedo, probablemente transmitirán al niño seguridad y deseos de hacerlo.

¿Puede nadar un bebé?

Los niños saben por instinto cómo hacerlo, pues nacen después de haber nadado durante 9 meses en el líquido amniótico de su mamá.

En su primer año, deben ganar confianza y hacerlo con la compañía de sus padres. Es la mejor manera. Para eso existe la matronatación.

¿Necesitan un profesional que les enseñe?

Cuando superan el año de vida, es conveniente que un monitor experimentado les dé más confianza y seguridad. Pero siempre como parte de un juego y diversión. Por supuesto en estas edades también es conveniente la participación parental.

¿Edad ideal para el aprendizaje de la natación?

3-4 años podría ser un momento especial para que quede solo con un monitor cualificado en trabajar con niños, dentro de un espacio que cuente con todas las medidas de seguridad apropiadas.

En principio usaran todos los elementos de ayuda (por ejemplo manguitos) hasta ver adecuada progresión del menor.

En edades mayores logran mejorar los movimientos de sus piernas o brazos y son capaces de aprender estilos.

¿Cuándo puede ir al mar?

Probablemente, con 3-4 años ya tengan la destreza neuromuscular y la coordinación de movimientos adecuada para hacerlo, además de capacidad de flotar. No obstante, siempre debe haber un adulto con ellos que sepa cómo reaccionar.

El niño se pondrá feliz de poder disfrutar en verano, enseñando sus habilidades a la familia y sus amigos.

¿Qué pasa si tiene miedo al agua?

Si hay temores, no es conveniente forzarlos. Tener paciencia e intentarlo poco a poco. Si veis que el miedo persiste no dudéis en consultar con un psicólogo infantil.

¿Y si es un intrépido sin temores?

El aprendizaje de la natación no evita los accidentes. Jamás bajar la guardia dejando niños pequeños solos y/o con acceso a piscinas o mar, ¡confiando en que saben nadar!

Seguro que con estos consejos de nuestra médica especializada en infancia

vais a disfrutar mucho este veranito

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