La versión de su navegador no está debidamente actualizada. Le recomendamos actualizarla a la versión más reciente.

La importancia de gestionar bien las emociones

Publicado 21/05/2018

Nuestra compañera psicóloga, especialista en inteligencia emocional, nos presenta este interesante artículo sobre la importancia de gestionar bien las emociones, es un artículo precioso que seguro disfrutáis:

 

 Inteligencia EmocionalInteligencia Emocional

Cada vez somos más conscientes de la necesidad e importancia, para la salud mental, de realizar una buena gestión emocional. ¿A qué me refiero? ¿A tener siempre emociones agradables y que las desagradables dejen de existir? No, ya que son importantes tener y expresar tanto las emociones agradables como desagradables. A lo que me refiero es al saber tener en cada momento la dosis adecuada de dicha emoción. Por ejemplo, sería muy adecuado tener miedo si estamos ante una serpiente venenosa y nos está acechando. Lo que no sería quizá tan adecuado es sentir la misma intensidad de miedo si estamos ante una serpiente de juguete. Por ello, es fundamental identificar qué emoción se siente ante un acontecimiento determinado.

Y si ahondamos un poco más, sobre el sentir… ¿Cuántas veces habéis escuchado decir a un niño/a o adolescente?: “es que el profesor/a me tiene manía y me suspende los exámenes” ¿Qué emoción tiene el niño/a o el adolescente hacia ese profesor/a o incluso hacia esa asignatura en concreto? Por ello, es importante saber qué emoción siente la persona que se expresa con este tipo de frases, porque seguramente sienta rabia o asco, y dichas emociones no son agradables para afrontar con éxito una asignatura. Desde la psicología infantil, os recomendamos que ese niño/a debería identificar la emoción que siente, y si no es ajustada a la situación, sino que más bien es perjudicial, debería realizar una buena gestión e instalarse en otra plataforma emocional más adecuada.

Como sabemos, las emociones las podemos dividir en agradables y desagradables. Es fundamental saber identificar qué emoción se siente ante determinado momento. Volviendo al ejemplo anterior, si un niño siente rabia o asco a la hora de ponerse a estudiar un examen, difícilmente lo hará correctamente y además, es muy probable que emplee más tiempo del necesario. ¿Cómo podemos ayudarle? Tanto desde la escuela como desde casa. Desde la escuela se puede transmitir curiosidad por una asignatura, hacerles ver que se les comprende y ayudarles en aquellos aspectos que necesiten. Desde casa, observar, hablar, sentir, que es lo que está sintiendo, qué necesidades necesita cubrir para ayudarle a cubrirlas y muy importante, mostrarles las diferentes emociones que se pueden sentir y enseñarles a gestionarlas. Como sabemos, no siempre estamos en alegría. Si aún así, es dificil gestionar diferentes situaciones del día a día con el niño/a, sería recomendable acudir a un psicólogo infantil que os ayude a guiaros en este proceso, en el Centro ALCANZA contamos con profesionales especializados en infancia.

Fundamental, como padres y madres, evaluar que emoción tiene nuestro hijo/a, no sólo ante el estudio, como se ha mencionado anteriormente, sino en todos los aspectos de la vida. En ocasiones, nos dejamos llevar por nuestra emoción de rabia porque no hace las tareas, no estudia, no anota las tareas en la agenda, etc… Sin pararnos a observar, qué es lo que realmente le está ocurriendo, porque quizá no es que sea irresponsable, vago/a, mal estudiante, en ocasiones lo que ocurre es que no realiza una buena gestión emocional de la situación, incluso, debemos observar si lo que le ocurre es que no comprende las diferentes actividades, si tiene problemas a la hora de relacionarse con sus compañeros o muestra timidez a la hora de preguntar las dudas en clase o si hay algún otro tipo de dificultad.

¿La mejor manera de ayudar a gestionar las emociones?

  1. Conocer las diferentes emociones
  2. Saber cómo las gestiono
  3. Si observo que no las gestiono acertadamente, mejorarlo
  4. Transmitirle a nuestro hijo/a todo este conocimiento.

¿Qué preguntas me puedo hacer para comprenderlo mejor?

  1. ¿Qué emoción tengo ahora ante la actividad que debo desarrollar?
  2. ¿Esa emoción es adecuada para abordar la situación correctamente?
  3. ¿Qué emoción será la más acertada?
  4. ¿Cómo me siento al haber gestionado la emoción de esa forma?

Si a pesar de estos consejos, no conseguís que vuestros hijos/as realicen una buena gestión emocional, y eso lleva a problemas de conducta o de relación familiar, debéis contactar con un profesional que os ayude en este proceso. En el centro ALCANZA, estaremos encantados de ayudar a la mejora de vuestro clima familiar.