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Efecto del castigo físico en problemas de conducta

Publicado 29/08/2018

Artículo de Psicología InfantilArtículo de Psicología Infantil

Desde el área de psicología infantil y atención temprana del Centro de Desarrollo Infantil Alcanza, queremos orientar a las familias y en especial a los padres y madres de la mala elección que supone usar el castigo físico en los problemas de conducta infantiles. ¿Quién no ha escuchado alguna vez eso de “una bofetada a tiempo”?. Hasta hace pocos años la educación se aplicaba de forma estricta, desde una clara autoridad del adulto sobre el menor.

A raíz de estudios e investigaciones realizadas, los psicólogos infantiles venimos advirtiendo de las consecuencias negativas que tiene este tipo de educación sobre los niños y de los pocos resultados positivos que se obtienen aplicándola, actualmente se sabe que la mejor forma de educar a nuestros hijos es desde las emociones, y a través del refuerzo positivo.

 

A continuación os detallamos las consecuencias de usar el castigo físico con nuestros hijos:

1 Estamos normalizando la violencia en la resolución de problemas

Si usamos la violencia con nuestros hijos, les estamos mandando un mensaje claro: la violencia es algo que pueden usar en su día a día como medio de resolver los problemas que se les van a ir presentando, acabarán interiorizándola y normalizándola. Siendo violentos con nuestros hijos les estamos enseñando un modelo de conducta violento, la violencia lleva a más violencia y nuestros hijos son perfectos imitadores de conductas, es mucho más importante para su educación como se comportan sus padres que los consejos que estos puedan darles a lo largo de su infancia.

Con el castigo físico decimos lo que está mal pero no lo que está bien. No ofrecemos alternativa, por esto, no es un método constructivo porque el niño no sabrá que hacer la próxima vez para no ser castigado en una situación similar

 

2 El niño dejará de confiar en sus padres

Si el niño aprende que cuando haga algo mal la consecuencia será el castigo físico, empezará a pensar que será mejor ocultar información a los adultos (pérdida de confianza) para no recibir este tipo de castigos que le proporciona dolor, sufrimiento etc…

De ahí la importancia que le damos los psicólogos infantiles al refuerzo positivo, del que hablaremos después.

 

3 Miedo a los padres

Al hacerse algo normal el castigo físico en la relación padre e hijo, el menor empezará a sentir miedo al adulto, miedo a sus reacciones ante un mal comportamiento. La violencia normalizada en las relaciones padres e hijos hace empeorar la estabilidad psicológica del menor.

 

4 Autoestima baja

Cuando el uso del castigo físico es prolongado el niño empezará a perder autoestima. Cuando se castiga, ya sea físicamente o no, y no se refuerzan de forma positiva las conductas positivas del menor estamos minando la autoestima del niño y poco a poco se empezará a sentirse inferior, infravalorado y acabará aceptando que es merecedor de esos castigos (indefensión aprendida). Este es uno de los principales motivos del uso del refuerzo positivo(importantísimo en todos los aspectos de la psicología infantil) como herramienta para cuidar la autoestima del menor.

 

5 Le enseñamos que el más fuerte siempre gana

Le estamos enseñando una escala de valores injusta, el fuerte siempre tiene la razón y el débil no. Este modelo de educación es muy peligroso para la escala de valores del niño, siendo perjudicial, por ejemplo, para la idea de justicia que adquiera el menor y para el resto de relaciones con la sociedad.

 

6 No es un método constructivo

Con el castigo físico decimos lo que está mal pero no lo que está bien. No ofrecemos alternativa, por eso, no es un método constructivo, porque el niño no sabrá que hacer la próxima vez para no ser castigado en una situación similar. Lo único que hacemos usando el castigo físico es aumentar la confusión del niño al no darle recursos para poder mejorar en ocasiones venideras.

 

Hoy en día la psicología infantil recomienda otro tipo de modificadores de conducta mucho más sanos y sin repercusiones negativas, como la retirada de atención ante conductas negativas  y el refuerzo positivo de las buenas conductas del niño.

Desde el área de psicología infantil y atención temprana del Centro de desarrollo infantil Alcanza os recordamos que ante problemas de conducta o situaciones complicadas de comportamiento en los niños, es recomendable acudir a un profesional, un psicólogo especializado en infancia y queremos dejar claro que el castigo físico no es una solución recomendable por  sus efectos secundarios negativos y su falta de efectividad.

Recordad que somos un centro multidisciplinar y además de los problemas mencionados anteriormente, también os podemos ayudar en logopedia, terapia ocupacional, fisioterapia pediátrica o pediatría.