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La importancia de la educación emocional

Publicado 22/10/2019

Nuestra alumna en prácticas Adela Sevillano Mesas, compañera de profesión (psicóloga), y que actualmente se encuentra  realizando el Máster Universitario de Psicología Infantil y Juvenil de la UOC, ha realizado este interesante artículo sobre la inteligencia emocional.

Especialistas en inteligencia emocionalEspecialistas en inteligencia emocional Desde que nacemos tenemos la capacidad de responder de forma emotiva a nuestro entorno, de este modo podemos decir, desde el punto de vista de la psicología infantil, que las emociones forman parte de nuestra vida desde el mismo momento de nuestro nacimiento, siendo un elemento esencial en nuestro desarrollo integral como personas.

Desde 1972 encontramos distintos autores dedicados al estudio de las emociones como el psicólogo Paul Eckman, el cual estableció diversas emociones universales y que en sus estudios pudo comprobar se encontraban en todas las culturas, estas emociones son: el miedo, el enfado, el asco, la tristeza, la sorpresa, la felicidad, la satisfacción, la diversión, la vergüenza, el orgullo, el despreció y la excitación.

Posteriormente, otro autor, el psicólogo Robert Plutchick en sus investigaciones, demostró que las emociones estudiadas anteriormente por el psicólogo Paul Eckman se podían combinar entre sí dando lugar a emociones nuevas.

Cada vez son más los estudios psicológicos en niños que resaltan la importancia de la educación emocional, dado que la adquisición de las competencias emocionales se ha demostrado que son las más difíciles de adquirir, por este motivo es muy importante comenzar a trabajarlas y educarlas desde la primera infancia.

Desde nuestra experiencia como psicólogas infantiles, vemos imprescindible no solo educar la mente con conocimientos teóricos, de matemáticas, geografía, historia, etc, también es completamente necesario que seamos capaces de reconocer nuestras propias emociones, que sentimos en ciertas ocasiones, ser capaces de gestionarlas, así como identificarlas en los demás, trabajando la empatía y mejorando la socialización. 

Con la educación emocional, en edades tempranas, se pretende trabajar las distintas competencias emocionales, que siguiendo al psicólogo y pedagogo Rafael Bisquerra, serían: la conciencia emocional, la regulación emocional, la autonomía emocional, la competencia social, las competencias para la vida y el bienestar.

La adquisición de las distintas competencias emocionales se adquiere de forma gradual, el conflicto surge cuando alguna de las competencias no se ha adquirido de forma correcta (los psicólogos infantiles tenemos herramientas para la correcta adquisición de estas competencias emocionales). La primera competencia es la conciencia emocional, con ella adquirimos la capacidad de reconocer las distintas emociones tanto en nosotros mismos como en los demás, la capacidad de discriminar como somos capaces de sentir varias emociones a la vez y algunas veces contradictorias, así como ser capaces de reconocer que no somos conscientes de nuestros propios sentimientos o ser capaces de comprender las emociones de los demás, ser capaces de sentir empatía con otros, poner nombre o denominar lo que sentimos, así como ser capaces de discriminar y relacionar lo que sentimos con lo que pensamos y como nos comportamos.

En edades tempranas, como son de 0 a 6 años se comienza a formar la conciencia emocional, con la adquisición de esta competencia aprendemos a reconocer las emociones básicas que son la alegría, el amor, el miedo, la rabia o la tristeza. Aprendemos a reconocer no solo en nosotros mismos, sino en los demás, así como a expresarlas de forma verbal, con expresiones faciales y corporales.

También con la conciencia emocional comenzamos a identificar las emociones que sentimos ante determinadas situaciones y cómo reaccionamos y nos comportamos ante esas emociones, así como la posibilidad de sentir varias emociones a la vez y que puedan ser contradictorias.

Se comienzan a identificar otras emociones como son el orgullo, la vergüenza, la sorpresa, los celos o la ansiedad. Cuando aprendemos a tener una adecuada conciencia emocional, el siguiente paso, gestionar estas emociones resulta más sencillo.

Educar emocionalmente a los más pequeños es ayudar a crecer adultos emocionalmente sanos.

En el Centro Alcanza contamos con compañeras, psicólogas infantiles, expertas en educación emocional. Somos un centro multidisciplinar especializado en psicología infantil, atención temprana, logopedia infantil, fisioterapia pediátrica, nutrición infantil y pediatría. Nos podrás encontrar junto al Parque de las Familia, en la Vega de Acá, Almería. Estamos formadas y con amplia experiencia en tratamientos infantiles y adolescentes.